A veces nos enfrentamos ante discusiones o malos entendidos por el simple hecho de no escuchar a la otra persona y basarse en un argumento de ignorancia, pero debemos aplacar el orgullo y cerrar la boca antes de ofender o lastimar a quienes amamos pues al final no regresan las palabras que se dicen , sólo queda pedir perdón antes de llevarle al Señor una ofrenda contaminada que no será bien recibida si no estás en comunión con tu projimo.
A veces nos enfrentamos ante discusiones o malos entendidos por el simple hecho de no escuchar a la otra persona y basarse en un argumento de ignorancia, pero debemos aplacar el orgullo y cerrar la boca antes de ofender o lastimar a quienes amamos pues al final no regresan las palabras que se dicen , sólo queda pedir perdón antes de llevarle al Señor una ofrenda contaminada que no será bien recibida si no estás en comunión con tu projimo.

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