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La mujer influencer


 En época de los Jueces, Israel estaba siendo oprimido cruelmente en manos del rey Jabín, un rey cananeo. Es justo en ese tiempo de desesperación que Dios levantó a una mujer, Débora. Algunos sostienen que la mujer no puede participar en el ministerio, y este pensamiento ha estado muy vigente sobretodo en Oriente. Ante esto, tenemos tres opciones: Primero, estar a favor y someterse al ideal tradicional. En este caso, nada cambiaría. Segundo, estar en contra y convertirte en una activista. En este caso, algo cambiaría. Tercero, levantarte como una mujer de Dios y marcar la diferencia. En este caso, todo cambiaría.


Es cierto que como mujeres hemos sufrido injusticias. Pero no llores ni te deprimas. “¡Yo, Débora, me levanté como una madre en Israel!” Dios te ha llamado a servir en el ministerio más allá de los títulos que el sistema religioso te pueda otorgar. ¿Qué es ser ministra? Implica ser una madre espiritual. Y esto explica la relación de una ministra hacia su gente. Dios no te dejará sola. Débora tenía a su General del ejército, Barac.


¡Es el tiempo de la mujer! Todas debemos participar activamente en el ministerio. Cuando Barac dijo que no iría a la batalla si ella no la acompañaba, Débora le dijo que la gloria le correspondería a una mujer. ¿Quién? ¿Débora? ¡No! ¡Jael! Las mujeres somos más frágiles físicamente hablando, pero hay circunstancias en la vida en que nos nace un espíritu combativo. Esto es justamente lo que le sucedió a Jael, esposa de Heber, quien terminó con la vida de Sísara clavándole la estaca en su sien. Mujer, ¿hay algo que te llame la atención? ¿Has observado algo cuando nadie vio nada? Entonces, ¡despierta, Débora de este tiempo, porque la gloria será tuya!

¶»Bendita entre las mujeres es Jael, Mujer de Heber el quenita; Bendita sea entre las mujeres de la tienda.

Jueces 5:24 NBLA

https://bible.com/bible/103/jdg.5.24.NBLA


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